|
|
 |
| |
 |
La región posiblemente mas visitada, extraordinariamente rica en obras
de arte de todas las épocas, todavía guarda lugares de rara belleza,
desconocidos para la mayoríª  |
La región está construida en un valle principal, del río
Dora Baltea, que desemboca en el río Po y de muchos valles laterales,
y la mayor parte del territorio está ocupado por montañas
inaccesibles.
En el caso de esta región, como en muchos otros, la conformación
geográfica del territorio tuvo enorme influencia sobre el desarrollo
social y económico: esta tierra siempre fue apartada, aislada en
los meses del invierno, solamente interesada por el comercio entre Italia
y Francia del norte. |
Los habitantes de Valle d’Aosta – los Valdostani – fueron
agricultores desde siempre, trasformando donde fue posible, las colinas
en terrazas aptas al cultivo, con un duro e incansable trabajo.
Los Valdostani hablan un idioma parecido a la lengua Francesa, (llamado
“patois”) pero en la franja del Lys (aldeas de Grassoney-Saint
Jean, Gressoney-La Trinità y Issime) encontramos una isla étnica
(Walzer) donde se habla un dialecto alemán. |
Las aldeas son solamente pequeños aglomerados de casas de campo,
sea en los pocos altiplanos, sea en las montañas. Ellas se tratan
de centros de la Edad-Media, nacidos a la sombra del castillo del señor
feudal, sin planeamiento ninguno y que llegaron sin cambio ninguno hasta
el inicio del 1900; a partir de allí muchos fueron abandonados y
muchos otros transformados por el turismo.
Pocas de estas aldeas son hoy íntegras. Quien desea admirar la arquitectura
original del Valle d’Aosta tendrá que buscar edificios aislados
en madera o en piedra. |
Para los amantes de este tipo de visitas citamos las aldeas de Arnad, Montjovet,
Borliara, Chamois, Cogne, Issogne y Pont d'Oel. |
|
|
|
|
| |
|
|