 |
Dividida entre el mar y las montañas, esta tierra tiene 2 almas: el espírtu emprendedor de los centros marítimos y aquel rural de los burgos interiores.  |
Liguria es una región con forma de arco vuelto hacia el mar, con
una larga costa escarpada y tierra adentro, una estrecha faja ocupada casi
solamente por colinas y montañas: un territorio desde siempre inhóspito,
donde por ser el mar y la tierra los únicos recursos, la opción
de vida se limitaba a aquella ruda del marinero, del pescador, del portuario,
o aquella, igualmente dura de los campesinos, en soledad, casi siempre en
rocas escarpadas y de difícil aceso.
En compesansación, siempre ofreció abundantes puntos para
fondear y en tiemrpos remotos, en ella se estableció un pueblo primitivo,
los Lígures, de quien tomó su nombre. Para los Romanos, quienes
a duras penas la conquistarion, Liguria era antes que nada una zona de paso,
tanto que las ciudades romanas fueron construidas en las pocas áreas
planas: Albenga, que conserva el trazado octagonal de sus calles, Luni y
Génova. Después de la caída del Imperio, se sucedieron
los Bizantinos, los Longobardos y los Francos, en cuanto que en la Edad
Media, Liguria fue primeramente dividida en 3 regiones (o “marcas”)
y más tarde, en varios feudos o en ciudades autónomas.
|
No obstante el predominio de Génova, La Superba, que a partir del
sIglo XIV deseó ocupar la región entera y como potencia naval,
compitió con Venecia, La Serenísima, como principal república
marítima del Mediterráneo; la historia de Ligura hasta el
inicio de los Ochocientos fue una secesión de rivalidades entre las
ciudades autónomas y la capital, y solamente con el Congreso de Viena
(1.815), Liguria pasó al Reino del Piemonte y Sardenha, semilla del
futuro Estado Unitario.
En lo que respecta al desarrollo urbanístico, vale notar que el mapa
de los centros habitados tomó su configuración definitiva
solo en la Edad Media, que vio diseminarse a muchos pequeños pueblos,
funcionales a un teritorio tan accidentado. Es por eso que estas colinas
están puntilladas en aldeas de origen agrícola (algunas veces
con importancia estratégica), construídas en los espingones,
con una planta típica en arco o radial. Todavía hoy, a lo
largo de muchos caminos que llevan a los pasos apenínicos, en los
que cada puerto procuraba tener acceso para llegar a las planicies del Piemonte,
de Lombardía o de Emilia, se pueden encontrar a estos pueblos con
trazado lineal, que se dedican al intercambio comercial.
Por su lado, la costa tiene un puerto en cada lugar posible, con el pueblo
a su alrededor, como un nido, o alargado a la orilla del mar.
Siempre en la Edad Media, fueron fundados algunos centros de gran interés,
cuyo único objetivo era la defensa: además de las conocidas
ciudades de Chiavari, Sestri P., La Spezia, Loano, tiene centros menores,
aunque igualmente característicos, como Cisano, Bardineto, Borgomano
y Borghetto S. Spirito.
En todo caso, la necesidad de construir en lugares apretados, hizo que surjan
aldeas compactas, con caminos estrechos (los famosos “caruggi”),
casi siempre desprovistas de plazas.
|
Los pueblos en las montañas son pobres, con trazado irregular, escarpados,
con empedrados en algunas partes, las casas de piedra, los techos en pizarra:
lugares hoy cada vez menos poblados, cuando no abandonados, por los habitantes
que encuentran en la costa una gran cantidad de actividades y mayores oportunidades
de trabajo, es por esto que mantuvieron, aún decadente, su integridad,
y en algunos casos están siendo poco a poco restaurados.
Se conservan también los centros históricos a lo largo de
la costa, a pesar de estar englobados en emprendimientos turísticos
de gran importancia, que algunas veces los desfiguran con sus estructuras
altas, alargadas, exageradamente coloridas.
Muy presentes en todos los centros habilitados son los pórticos,
generalmente bajos y espesos, que en las localidades de paso servían
de abrigo para los viajeros y sus monturas, al mismo tiempo que en las otras
zonas, funcionaban como cuevas, abrigando a los viajantes o más simplemente,
servían para desahogar el camino, como en muchos ejemplos de Génova,
Chiavari, Lavagna, Toirano, Varese L., Zuccarello; mientras que en Porto
Mauricio (Imperia), los pórticos están cavados en los muros.
También son numerosos los castillos de esta región donde en
el pasado, feudos y ciudades autónomas estaban constantemente con
problemas de defensa, en cuanto algunos centros, principalmente en la Provincia
de Savona, exhiben las características casas-torres. Al contrario,
son pocas las murallas, solamente presentes en las ciudades más ricas
o de reciente fundación.
El patrimonio artístico está concentrado principalmente en
las grandes ciudades, al mismo tiempo que en los centros menores tuvieron
mayor difusión las edificaciones religiosas románicas, con
influencias lombardas y pisanas, o barrocas, en este caso con diseños
refinados y sin excesos, y el uso sagaz de los colores tenues. A tal periodo
corresponde también la predilección por ornamentar con piedras
coloridas las plazas de las iglesias (como en Cervo, Deiva, Moneglia, Riva
L., S. Michele di Ri…) o los pórticos (Noli).
|
En Liguria, siempre predominó la arquitectura espontánea y
popular, que no tiene un periodo histórico, excepto por algunos detalles
(un pórtico, un portal, un friso), que muchas veces ornamentan las
fachadas; en cuanto a los Apeninos, ya rumbo a Emilia, son más comunes
los engastes de gárgolas de piedra.
Sería imposible agotar la descripción de todos los lugares
de algún interés que la región ofrece, en virtud de
que cada tanto depara sorpresas increíbles. Aquí, se intentó
solamente ofrecer un resumen de las formas más significativas de
ocupación del territorio, por ejemplo: Albenga, típica ciudad
medieval construida encima de un antiguo trazado romano; el elegante y refinado
Finalborgo; o los núcleos originarios de Sanremo y Ventimiglia; los
centros históricos de la costa que se volvieron importantes también
para el turismo, como Portofino, Porto-venere, Camogli o los más
recientes S. Margherita L. y Rapallo.
Por su parte, Lingueglietta y Ceriana representan bastante bien a los centros
del interior, entre los cuales se incluye al innovador núcleo circular
de Varese L., al paso que Sarzana y Villanova son pequeñas ciudades
de fundación reciente, aunque también de mucho interés.
Sin olvidar el colorido de Camogli, antiguo centro marinero cuna de generaciones
de temidos capitanes; o de las famosas Cinque Terre, otros tantos pueblos
en picos sobre el mar y accesibles sólo por vía férrea
cavada en la roca, o aquel más romántico de S. Fruttuoso,
éste accesible solamente por mar y que guarda las tumbas de la familia
Dória, además de que a 20 mts. de profundidad está
la estatua del Cristo de los Abismos, en memoria de todos los náufragos
del mar; o todavía de Bussana, pequeña villa destruida por
un terremoto a fines del Ochocientos, y que se volvió un centro de
artistas.
Pero, en esta tierra, lo importante es no tener prisa, porque muchos descubrimientos
pueden ser el fruto de un simple paseo, con el gusto y la sensibilidad de
investigar fuera de los caminos establecidos.
A Ligúria é uma região em forma de arco voltado para
o mar, com uma longa costa escarpada e, terra adentro, uma estreita faixa
ocupada quase só por colinas e montanhas: um território desde
sempre inóspito, onde, por serem o mar e a terra os únicos
recursos, a opção de vida limitava-se àquela rude do
marujo, do pescador, do portuário, ou àquela, igualmente dura,
do camponês, em solos quase sempre íngremes e de difícil
acesso.
Em compensação, sempre ofereceu abundância de pontos
para fundear e, em tempos remotos, nela veio a estabelecer-se um povo primitivo,
os Lígures, de quem tomou o nome. Para os Romanos, que a duras penas
a conquistaram, a Ligúria era antes de tudo zona de passagem, tanto
que as cidades romanas foram levantadas nas poucas áreas planas:
Albenga, que guarda o traçado ortogonal das ruas, Luni e Gênova.
Após a queda do Império, ali sucederam-se Bizantinos, Longobardos
e Francos, enquanto, na Idade Média, a Ligúria foi primeiramente
dividida em três regiões (ou "marcas") e, mais tarde,
em vários feudos ou em cidades autônomas.
|
Não obstante o predomínio de Gênova, La Superba, que
a partir do Séc. XIV almejou ocupar a inteira região e, como
potência naval, competiu com Veneza, La Sereníssima, como principal
república marítima do Mediterrâneo, a história
da Ligúria até o início do Oitocentos foi um suceder-se
de rivalidades entre as cidades autônomas e a capital, e somente com
o Congresso de Viena (1815), a Ligúria passou ao Reino do Piemonte
e Sardenha, semente do futuro Estado unitário.
No que diz respeito ao desenvolvimento urbanístico, vale notar que
o mapa dos centros habitados tomou sua configuração definitiva
só na Idade Média, que viu disseminar-se muitos pequenos povoados,
funcionais a um território tão acidentado. Assim, as colinas
estão pontilhadas de aldeias de origem agrícola - às
vezes com importância estratégica -, construídas nos
espigões, com uma planta típica em arco, ou radial. Ainda,
ao longo das muitas estradas levando aos passos apenínicos, que cada
porto procurava ter para acessar as planícies do Piemonte, da Lombardia
ou da Emília, surgiram povoados com traçado linear, voltados
para o intercâmbio comercial.
|
Por sua vez, a costa tem um porto em cada possível lugar, com o povoado
aninhado na encosta, ou alongado à beira do mar.
Sempre na Idade Média, foram fundados alguns centros de grande interesse,
especialmente planejados com objetivos de defesa: além das conhecidas
cidades de Chiavari, Sestri P., La Spezia, Loano, há centros menores,
mas igualmente característicos, como Cisano, Bardineto, Borgomaro
e Borghetto S. Spirito.
Em todo caso, a necessidade de construir em lugares apertados fez com que
surgissem aldeias compactas, com ruas estreitas - os famosos 'caruggi' -,
e quase sempre desprovidas da praça.
|
Os povoados nas montanhas são pobres, com traçado irregular,
escarpados, com ruelas em degraus, as casas em pedra, os tetos em ardósia:
lugares hoje cada vez menos povoados, quando não abandonados pelos
habitantes, que encontram na costa fervor de atividades e maiores oportunidades
de trabalho, mas que por isto mesmo mantiveram, ainda que decadentes, a
sua integridade, e em alguns casos estão sendo pouco a pouco restaurados.
Conservaram-se também os centros históricos ao longo da costa,
apesar de englobados por empreendimentos turísticos de grande porte,
que às vezes os desfiguraram com suas estruturas altas, espigadas,
exageradamente coloridas.
|
Muito presentes em todos os centros habitados são os pórticos,
geralmente baixos e espessos, que nas localidades de passagem serviam de
abrigo para os viajantes e suas montarias, ao passo que, nas outras, abrigavam
a feira ou, mais simplesmente, serviam para desafogar a rua, como em muitos
exemplos em Gênova, Chiavari, Lavagna, Toirano, Varese L., Zuccarello;
enquanto em Porto Maurizio (Imperia), os pórticos são cavados
nos muros.
Também numerosos são os castelos desta região onde,
no passado, feudos e cidades autônomas estavam constantemente às
voltas com problemas de defesa, enquanto alguns centros, mormente na província
de Savona, exibem características casas-torres. Poucas, ao contrário,
são as muralhas, só presentes em cidades mais ricas, ou de
recente fundação.
|
O patrimônio artístico está concentrado principalmente
nas grandes cidades, ao passo que nos centros menores tiveram maior difusão
as edificações religiosas românicas, com influências
lombardas e pisanas, ou barrocas, estas com desenho refinado e sem excessos,
e uso sagaz das cores tênues. A tal período reporta-se também
a predileção por ornamentar com pedras coloridas as praças
das igrejas (como em Cervo, Deiva, Moneglia, Riva L., S.Michele di Ri...),
ou os pórticos (Noli).
|
Na Ligúria, sempre predominou porém a arquitetura espontânea
e popular, que é sem tempo, exceto por alguns detalhes - um pórtico,
um portal, um friso - , que muitas vezes ornamentam as fachadas; enquanto
nos Apeninos, já rumo à Emília, são mais comuns
os engastes de gárgulas em pedra.
Seria inviável esgotar a descrição de todos os lugares
de algum interesse que a região oferece, em virtude de cada canto
seu reservar incríveis surpresas. Aqui, procurou-se tão somente
oferecer um resumo das formas mais significativas de ocupação
do território: eis assim Albenga, exemplo típico de cidade
medieval construída por cima do antigo traçado romano, eis
o elegante e refinado Finalborgo, ou os núcleos originários
de Sanremo e Ventimiglia, ou os centros históricos na costa que tornaram-se
importantes também para o turismo, como Portofino, Porto-venere,
Camogli, ou os mais recentes S. Margherita L. e Rapallo.
|
Por sua vez, Lingueglietta e Ceriana representam bem os centros do interior,entre
os quais inclui-se o inovador núcleo circular de Varese L., ao passo
que Sarzana e Villanova são cidadezinhas de recente fundação,
mas também de muito interesse. Sem esquecer o colorido de Camogli,
antigo centro marinharesco berço de gerações de destemidos
capitães; ou o das famosas Cinque Terre, outros tantos povoados a
pico sobre o mar e acessíveis só por via férrea cavada
na rocha; ou aquele mais romântico de S. Fruttuoso, este acessível
só pelo mar e que guarda as tumbas da família Dória,
além de, a vinte metros de profundidade, a estátua do Cristo
dos Abismos, em memória de todos os náufragos do mar; ou,
ainda, o de Bussana, vilarejo destruído por um terremoto no fim do
Oitocentos, e que tornou-se um centro de artistas.
Mas, nesta terra, o importante é não ter pressa, porque muitas
descobertas podem ser o fruto de um simples passeio, com o gosto e a sensibilidade
de procurar fora dos caminhos batidos. |
|
|
|
|